El post que faltaba...
Llegamos a la Paz después de 14 h de autobus. Pocas ciudades deben tener una entrada tan impresionante como La Paz. La ciudad está en una especie de olla, en el borde del altiplano. Así que se entra desde arriba y se ve toda la ciudadM.
Encontramos hostel y recorremos un poco la ciudad. Mucho más bonita de lo que me esperaba. La gente es maja y no se ve mucha inseguridad. El centro tiene callecitas bonitas y la situación geográfica de la ciudad es única.
Como anecdota Jorge pierde la llave de la habitación y tiene que serrar el candado :D
Hay 1000 cosas para hacer en los alrededores...
Quiero escalar el WaynaPotosí que, según tengo entendido, es asequible. Estoy peleandome con diferentes agencias cuando aparece Bastian, un frances que ha vivido unos años en Madrid. Bastian me comenta que WPotosí es para Ls y está plagado de turistas, él está buscando alguien para hacer el Pequeño Alpamayo y el Condorini al día siguiente.
Le doy vueltas y por la tarde cerramos con una agencia, el guia parece majo.
Amanece, momento de despedidas. Alanna probablemente no estará en La Paz para cuando vuelva de aquí a 3 días y Jorge tiene asuntos personales que atender lejos, así que me reencontraré con él de aquí a unos dias en Santiago de Chile. La emoción de la aventura que empieza opaca la tristeza de la despedida.
Voy para el punto de encuentro y para la montaña!. El guia se para en un pueblito en la base de la montaña y nos trae a su mujer y a su hijo que se encargaran de cocinar y gestionar los 2 burros de carga. Nos deja el transporte y subimos a pata hasta el campamento base a unas 3h.
Francis, el guia, va saludando a todas las cholitas de la zona. Una se viene con nosotros al campamento base para pescar truchas y vendernoslas.
Montamos la tienda, ceneamos, tonteamos y a las 8pm a sobar que mañana se madruga.
Nos despiertan a las 2 am, he dormido mal, con frio y en un colchon de paja incomodo. Preparamos la mochila, desayunamos y salimos. Nuestro objetivo es escalar el Pequeño Alpamayo.
Caminamos 1h 30m por un sendero hasta la base del glaciar. Ahí montas todo el chiringo, el piolet, los crampones para las botas, etc...Un pie, luego el otro y voila, estoy en una pendiente de hielo cual espiderman.
Vamos los 3 atados, el guia delante yo en medio y Bastian detrás. Voy con una linterna rojo y apenas veo lo que tengo delante. No es muy peligroso resbalarse, es peligroso caer en una grieta.
Llevamos 1 horita y se oye un crack como si una botella del tamaño de michigan se resquebrajase. Cierro mis agujeros corporales. Francis me tranquiliza diciendo que no es grave...
Amanece sobre el glaciar. Ahora sí, lo veo, una lengua enorme y nosotros en medio. Los pelos de punta.
Esquivando las grietas acabamos con el hielo y llegamos a la nieve. Aprendo más tecnicas de cramponear y de usar el piolet.
Llegamos al primer puerto, las vistas son increibles y lo que nos queda...
Un poquito más de nieve y llegamos a un pico de piedra. Hay que escalarlo y bajarlo por el otro lado. Mi bota está jodida así que no puedo sacar el crampon, eso le da un plus a la escalada sobre roca...
Del otro lado del pico aparece nuestra cumbre. No pregunto cual es el camino con la esperanza de que no sea el que parece...
Atravesamos crestas. Vertigo? Estoy en "al filo de lo imposible" y ahí no se tiene vertigo, así que cruzo con una sonrisa.
Ahí llegamos, una pared que se tiene que escalar. Se clava el piolet, se clava una bota, se clava la otra y otra vez el piolet. 2 de los 3 puntos de apoyo siempre clavados. Es extenuante y más a 5500 metros de altura.
Otra pared, esta más larga.
Última pared, son las 9 am, llevamos subiendo desde las 3 am. Falta aire, hay mucha pendiente y detrás hay precicipio, pero ya todo da igual pq la cumbre está ahí, a pocos metros. Piloto automático y no escalo, gateo por el suelo.
Cumbre! Nadie dice nada, solo se oye la respiración pesada y las pisadas sobre la nieve. Casi el techo de Bolivia, se divisa medio pais. Disimulo los ojos llorosos y nos felicitamos con los compañeros. Enorme sensación de orgullo y ganas de gritar "eh! miren donde estoy!?". Momento de acordarse de la familia y de los amigos y cierta lástima por no poder compartir el momento con ellos. Cualquier problema o preocupación ahora es nada...
Situo las visatas para que me entendais cuando digo que son impresionantes. La cordillera occidental al oeste, detrás Perú y Chile. Entre las 2 cordilleras el altiplano.
Una parte del titicaca...
Hacia el sur el WaynaPotosi y detrás el Illimani que saludan a la Paz.
A unos 300 kms hacia el sudoeste se divisa el Nevado Sajama.
Hacia el este 4000 metros en picado hasta las Yungas, la amazonia Bolivina.
Y hacia el norte sigue la cordillera oriental con el Illampú.
Poco tiempo para descansar pq es tarde y la nieve se pone peligrosa. Foticos de rigor y un pensamiento que empieza a asomar..."como cojones voy a a bajar todo eso...?"
En marcha, hay que desescalar las paredes. Igual que de subida pero al revés. Después de bajar los 2 primeras estoy exhausto. Bastian ya ha escalado algunas veces y es buen deportista, Francis es una cabra montesa y yo soy un antideportista orgulloso y eso algún día lo tenia que pagar...
A mitad de la tercera pared me empiezan a temblar las piernas. No tengo fuerza para apoyar el peso del cuerpo en el piolet, así que voy solo con los puntos de apoyo de las botas. Cada paso que bajo, los crampones se clavan menos y me resbalo más cms.Las gafas se me empañan, rompo el ritmo de la respiración, me falta el aire y se me nubla la vista. Momento de pánico. Salgo de "al filo de lo imposible" y se despierta germancito colgado de una pared que acaba en un precipicio...Francis creo que se da cuenta de la situación pq dice noseque chorrada para intentar distraerme, en cualquier caso fracasa...Disparo la primera canción que salga del disco duro que me permita no pensar y bajar con ritmo y a lo bruto. "Eran tres alpinos que venian de la guerra..." ¿?¿?.Ok.
Bajo un tiempo eterno hasta que Bastian me grita que sonria para una foto, me saca de mi extasis y compruebo que quedan pocos metros de pared, el momento chungo pasó.
Subimos y bajamos el pico de piedra. Sigo muerto, pero el cabreo con la agencia por haberme dado unas botas de mierda me ayuda a seguir adelante.
Finiquitado lo dificil, queda jauja y ya no hay prisa. Dormimos 20 mins. Bajamos con sonrisas, aprendiendo técnicas con el piolet, simulando caidas, etc...
Llegamos a la base del glaciar y recorremos el sendero de vuelta cansados y en silencio cada uno con sus pensamientos...
A la 1 estamos de vuelta en la base.
Comemos, dormimos, cenamos y a dormir. Me acuesto dandole vueltas a la Cabeza del Condor, el pico que hay que subir al dia siguiente. Parece que es más técnica y más dificil que la de hoy.
Me levanto a las 2 am, desayuno con mis compañeros y los despido. Aunque me duele en el alma y en el orgullo, no voy a subir, me ha encantado la experiencia pero no estoy preparado para subir algo más dificil y menos cuando voy atado a 2 compañeros.
Paso el día trekkeando por los alrededores con el hijo de Francis, y con la vista fija en el pico a ver si diviso a mi compañeros.
Regresan, no han podido hacer cumbre pq estaba mal la ruta.
Plegamos el chiringo y de vuelta a la Paz.
De lo mejor y más intenso del viaje hasta ahora. Eso sí, ahí queda la promesa de volver algún día y rascarle la cabeza a ese maldito condor...